Contexto Histórico
 
   
A partir de 1521, Honduras fue colonizada por españoles e ingleses, y desde entonces desaparecieron pueblos enteros como los Chorotegas, Pipiles, y Chatos. El pueblo Lenca ofreció una tenaz resistencia que terminó en 1537 al producirse la muerte del cacique Lempira, máximo exponente de la defensa de su pueblo y su tierra.
Los ingleses dominaron Taguzgalpa (como se llamaba la Mosquitía, en aquel entonces), y establecieron un sistema de vasallaje. En 1786, acordaron con España la soberanía española sobre dicha región, pero en 1821, se restableció el “protectorado inglés”, e Inglaterra pasó a gobernar casi toda la costa caribe de Centroamérica. Para 1847, los ingleses gobernaban todo territorio comprendido entre el Cabo de Honduras y el río San Juan (Nicaragua), a través del “Rey Mosco”.Los europeos trajeron esclavos desde África para sus colonias en América, dando lugar a un proceso de mestizaje de indígenas, europeos y afrodescendientes.
En el período de construcción de la República (1821–1921), se destacó el ejército de Morazán, formado por indígenas Lencas que lucharon por la unidad centroamericana. En este período, el sacerdote Manuel de Jesús Subirana gestó la legalización de tierras para los Pueblos Tolupan y Pech. Recién en 1859, la República de Honduras logró la soberanía nacional sobre la Mosquitia y las Islas de la Bahía, firmando con Inglaterra el Tratado Wike-Cruz. Desde entonces, y hasta el 1900, el Estado desarrolló políticas para “nacionalizar” a los indígenas a través del evangelio y el idioma castellano.
En 1868, el Estado creó el departamento de La Mosquitia, pero sin otorgarle representación en el Congreso Nacional. El gobernador del departamento tenía como función “reducir a poblados las tribus nómadas que vagan en la costa” y “mandar que se les evangelizara y educara en castellano para obligarlos a renunciar a sus costumbres selváticas”. Se nombraron como funcionarios del Estado a “curadores” y “celadores” de indios cuyo trabajo consistía en protegerlos y educarlos. Esta ley fue derogada en 1876, con la proclamación de la Reforma Liberal, cuando los celadores fueron remplazados por “gobernadores tutores”. A partir de entonces, el Estado emprendió la explotación de los recursos naturales de la Mosquitía mediante concesiones a particulares y venta de tierras a extranjeros que establecieron Compañías bananeras, ganaderas y madereras, las que hasta principios de los 70´, explotaron los bosques de caoba y pino, el banano, y el caucho.
Entre 1972 y 1975, se inició un período de alianza entre los militares y las empresas, y el nuevo Gobierno marcó un hito en las políticas relacionadas a pueblos indígenas y afrodescendientes al sancionar la Ley de Reforma Agraria y la Ley de Nacionalización de Bosques (que expropió los bosques a las comunidades indígenas), y crear la Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal (COHDEFOR), vinculada a la propiedad de la tierra y los bosques, y la comercialización de sus recursos naturales.
En 1979, la llegada del Frente Sandinista al poder en Nicaragüa implicó el desplazamiento forzado de al menos 27.000 Miskitos nicaragüenses hacia Honduras. Desde entonces, las organizaciones indígenas y negras comienzan a reivindicar sus derechos. No obstante, el Estado no respondió a sus demandas, y permitió que madereros, ganaderos y terratenientes se apropiaran de los territorios indígenas.
La Constitución Hondureña de 1982 declaró a los indígenas “patrimonio cultural e histórico de la nación hondureña”, y señaló el deber del Estado de proteger sus derechos, especialmente los relacionados a sus tierras y bosques. Pero ese reconocimiento no se tradujo en leyes o programas. Al contrario, se invalidó el estatus comunal de las tierras ancestrales mediante una Ley Agraria que permitía el ingreso de terceros. Hasta 1997, la COHDEFOR tuvo el título de dominio pleno de más de 800.000 has del territorio de la Mosquitía.
En respuesta, durante los 80´se gestó un fuerte Movimiento indígena. Surgieron las Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH en 1981), la Federación De Tribus Xicaques De Yoro (FETRIXY en 1986), la Unidad de la Mosquitia (MASTA en 1987), Federación Indígena Tawahka de Honduras (FITH en 1988), la Federación de Tribus Indígenas PECH de Honduras (FETRIPH en 1988), y la Organización Nacional Indígena Lenca de Honduras (ONILH en 1989). En 1994, se crea la Confederación de Pueblos Autóctonos de Honduras (CONPAH) que integra organizaciones indígenas y afrodescendientes.
Los Chorti, Lenca y Tolupán avanzaron en el reconocimiento y legalización de sus tierras en el área central y occidental del país. El Instituto Nacional Agrario (INA) otorgó titulos en tierras altas, pero no en la Moskitia donde habitan los Miskitu, Pech, Tawahka y Garífuna, y donde se multiplican los conflictos por la expansión de la frontera agrícola y ganadera.
Entre 1994 y 1998, las organizaciones indígenas se movilizaron a la capital, Tegucigalpa, en las llamadas peregrinaciones indígenas y negras” cuyos logros más importantes fueron:
  • la firma del Convenio169 de la OIT por parte del Estado.
  • La creación de Municipios Indígenas: en zona Lenca se registra San Marcos de Caiquin y San Francisco de Opalaca; en Zona Garífuna Juan Francisco Bulnes y en zona Misquita, Villeda Morales, Ahuas y Wampusirpi.
  • El Cierre de algunos aserraderos que destruían sus recursos naturales.
  • La Creación de Áreas Protegidas como la Biosfera Tawahka Asangni, Reserva Forestal Andrológica de la Montaña de la Flor, Parque Nacional Patuca, Punta Izopo, y Punta Sal.

En el 2011, integrantes del pueblo Chorti tomaron el Parque Arqueológico Copán, el más importante de sus centros culturales, en reclamo para que les sean entregados sus títulos de tierra. Y es que hoy, el Gobierno sigue declarando reservas nacionales en los territorios indígenas; los terratenientes (principalmente militares y empresarios agrarios) continúan tomando las tierras garifunas; y las organizaciones indígenas continúan demandando la titulación de sus territorios.


Foto: Octubre, 2011. Los indígenas Maya Chortí de Copán y Ocotepeque, reclaman al gobierno central la compra de unas 14,700 hectáreas de tierra.